Camas de jardín, balancines, hamacas y tumbonas para el descanso al aire libre

El verano llegó y quieres disfrutar de un hermoso día, tranquilo y soleado. Deseas, sencillamente, vivir un momento reconfortante, leyendo un buen libro o escuchando tu música favorita, mientras respiras aire puro y te mantienes en contacto directo con la naturaleza.

Descansar de esos días agitados y apartarse aunque sea por algunas horas de la rutina diaria se ha convertido en una experiencia inigualable para cualquier persona, sobre todo, si lo lleva a cabo en la intimidad del hogar, es decir, en el jardín, patio o terraza.

La opción para muchos es fenomenal, por lo que cada vez es más común utilizar las estancias mencionadas como un lugar alternativo para el confort y la relajación, por lo que han optado por la compra o diseño de muebles con características específicas para tu jardín que ayudan al descanso y contribuyen a ratos agradables.

Tenemos entre ellos las camas, balancines, hamacas y tumbonas que han resultado ser esenciales para todos aquellos que buscan disfrutar de un buen descanso al aire libre.

No podemos decir cuál de estas cuatro opciones es la mejor, pero sí te podemos enseñar cómo diseñarlas y cuáles son las ventajas de cada uno para que seas tú mismo el que elijas el que más se ajusta a tus necesidades.

1.- Cama de jardín

No podrás estar más cómodo si te decides por una cama. Resulta ser muy confortable para dormir y es bastante útil si lo que quieres es compartir un espacio con algún miembro de tu familia.

Hay quienes aseguran que es la mejor alternativa para estar tranquilo después de agotadoras horas de trabajo. Puedes adquirirla o, sencillamente, diseñarla tu mismo y amoldarla a tu gusto.

Aquí te enseñaremos cómo hacer tu propia cama para jardín o patio y, partiendo de estas útiles ideas, podrás sin lugar a dudas crear tu propio diseño exclusivo.

-Lo primero que vas a necesitar es madera, lo que resulta ser esencial para tu creación. Para los módulos laterales vas a requerir 4 tablas del tamaño que desees la cama y otras 6 un poco más pequeñas, las cuales serán dispuestas para los extremos y apoyo central.

Para el módulo central tendrás que adquirir 6 tablas y otras 9 más pequeñas que servirán de apoyo central y para los extremos.

En la base superior se requerirá una planchuela de madera, mientras que para poder cubrir los laterales de ambos módulos necesitarás dos tablones.

-Clavos, pistola de clavos, guata, cinta métrica, cola o pega especial para madera y tela para el cobertor.

-Además, te será de bastante utilidad hilo y aguja y una pistola especial para engrapar.

Cómo empezar

-Lo primero que debes hacer es calcular qué tamaño tendrá tu cama. Un punto súper importante que podrías tomar en cuenta es escoger una esquina de la casa, pues aprovecharías mejor los espacios y las paredes te servirían para apoyar tu espalda.

-Empezarás haciendo la base. Deberás cortar las maderas que utilizarás para módulos laterales, extremos y apoyo central, ajustadas siempre al espacio que has escogido para colocar la cama.

-Para poder unir los módulos de forma particular y entre sí, deberás utilizar la pistola de clavos. La finalidad es obtener una base que sea lo suficientemente resistente.

-Ahora, tendrás que usar otros dos tablones de madera pero mucho más sólidos, cortados según la medida que tendrá tu cama, para cubrir los laterales. Si así lo deseas puedes dar una mano de pintura a la madera.

-Cuando tu base ya esté lista, tendrás que cortar otro trozo de madera que se ajuste al interior de la misma. Pégala con la cola.

-Con un pedazo de goma espuma podrás crear el colchón. Lo harás del alto que se te antoje. Solo debes colocar el material sobre la base para medir y luego cortar. Si no logras las dimensiones justas no te detengas, vas acomodando según tus gustos; además, cuando la cubras con el cobertor, no se notará.

-Utiliza una capa de guata para cubrir la goma espuma, la intención es que haya más comodidad.

-Acto seguido, utiliza la tela de tu preferencia para confeccionar el cobertor. Mide y corta según el tamaño del colchón. Es recomendable que el cobertor pueda ser retirado para lavar; pero también puedes utilizar sábanas ya listas. Lo importante es que la tela sea lo suficientemente resistente, pues estará sometida a la intemperie.

-Por último, pon el colchón sobre la base y colócale el cobertor por encima, tomando la precaución de esconder las puntas por debajo.

¿Notas que fue demasiado sencillo? Pues te invitamos a diseñar tu propia cama de jardín para que puedas disfrutar de esos momentos de relajación, en tu propio hogar y junto con tu familia.

2.- Balancines

Los balancines se han convertido en la nueva tendencia a la hora de escoger un mueble para descansar en tu propio jardín. Están muy de moda, pues además de que garantiza momentos de relajación, individual o en familia, sirven como elementos decorativos.

Son especies de mecedoras o asientos colgantes que, por lo general, están recubiertos por un toldo

En el mercado es común encontrarlos para todo tipo de decoraciones, pero también tienes la posibilidad de crearlos y adaptarlos a tu propio estilo.

Muchos expertos recomiendan muebles de este tipo de colores claros con almohadas si lo que quieres es disfrutar de un momento tranquilo, al aire libre y disfrutar de un buen libro.

Pero cuando hay niños en casa, es fundamental uno que sea mucho más robusto y con colores vivos.

También los hay de diversos tamaños, los cuales se podrán ajustar al espacio de tu jardín o terraza.

Si quieres, puedes adquirir uno individual u otro que permita la presencia de dos o más personas.

Puedes diseñar uno propio utilizando palets, que suelen ser mucho más económico.

Lo único que tienes que hacer es dejar volar tu imaginación y apelar a la creatividad.

Resultan ser bastante cómodos para descansar, charlar con amigos o con tu pareja; de hecho, este tipo de muebles a veces crea un ambiente romántico.

Tipos de balancines

A continuación te presentamos algunos tipos de balancines dispuestos en el mercado.

-El primero es el balancín con tres asientos de metal y parasol, cuyo estilo y diseño combina con cualquier tipo de jardín. Hay quienes aseguran que es bastante elegante, ya que tiene diseños que decoran el techo y el asiento.

Como es acero inoxidable es bastante resistente, pero también es liviano, así que puedes trasladarlo a cualquier parte de tu jardín sin ningún tipo de problemas.

Por lo general se utiliza el poliéster como tela, ya que la misma es resistente a cualquier condición a la que será expuesta mientras esté a la intemperie.

-También está el balancín con mosquitero que, a su vez, funciona como cama. Su comodidad está más que garantizada. Este balancín se convierte en cama, así que si eres de esas personas que disfrutan de la siesta, te va a encantar.

Lo mejor de todo es que, este tipo de mueble trae incorporado su propio mosquitero, garantizando horas de sueño a placer sin la interrupción de los molestos mosquitos u otros insectos.

Si estás dentro y, por mala suerte empieza a llover, no tienes de qué preocuparte, ya que su techo es impermeable.

-También está en el mercado el balancín de madera ideal para cuatro personas. Se dice que la madera es un elemento que da al balancín mucha elegancia, aunque por su duración y resistencia muchos prefieran el acero inoxidable.

Es ideal para el disfrute familiar, pues, como su nombre lo indica, solo podrán entrar cuatro personas. Hay que tomar en consideración que el peso no debe pasar los 400 kilogramos.

Su toldo no solo te protege del sol, sino de la lluvia ya que es impermeable. Es bastante cómodo para descansar y pasar un rato agradable.

-Un balancín de dos plazas individual es perfecto para aquella persona que necesite compañía, pero sin que le quiten su espacio ni le perturbe el movimiento del otro.

Los bordes tienen decoración que lo hace vistoso y muy elegante para tu jardín. Además, tiene una especie de mesa ideal para colocar libros o teléfonos celulares, también tiene un orificio para colocar el vaso con tu bebida cuando lo creas necesario.

-Para los que están más pendientes del diseño y la decoración que de la comodidad, está disponible el balancín de metal. Su estilo clásico lo hace único en el mercado.

Está diseñado de metal puro, por lo que su durabilidad está más que garantizada. Tiene toques de mármol oscuro que le da elegancia y buen gusto.

-El balancín de madera maciza es uno de los más económicos que hay en el mercado, es muy hermoso y da un toque de elegancia. Es sumamente resistente debido a que está hecho de madera de alerce.

Sus piezas lacradas ayudan a cuidar el mueble de insectos, polvo y agua. Son sumamente cómodos para descansar y por su posición en forma de curva evita que te lastimes la espalda.

El balancín con toldo y asiento es, quizá, lo que estabas buscando para tu jardín o terraza. Está hecho a base de madera de alerce, lo que lo hace muy resistente y duradero.

Es tan resistente, que soporta un peso de hasta 350 kilogramos, haciéndolo ideal para descansar con tu pareja o con toda la familia sin temor alguno a que pueda desplomarse.

Es importante que sepas que la madera es lacrada, con la finalidad de dar mejor acabado y, por su puesto, protegerlo del polvo e insectos.

El toldo no permitirá la entrada de los rayos del sol ni la lluvia, ya que está hecho a base de poliéster.

Ya te hemos presentado los mejores balancines disponibles en el mercado, pero solamente tú sabrás cuál es el mejor para tu jardín.

En concreto, estos son una buena alternativa si quieres estar en casa tranquilo disfrutando de tu familia o pasar un rato de relajación.

3.- Hamacas

Cuando el calor arrecia, quizá tu única alternativa sea refrescarte en el patio o jardín de tu casa. Y qué mejor manera de hacerlo que en una hamaca, diseñada especialmente para el descanso.

Es una especie de lona o red que estará fijada en dos puntos firmes. Son muy usadas y datan de mucho tiempo atrás.

En la actualidad, las hamacas tienen un sinfín de diseños y formas que, además, sirven para adornar tu jardín y darle un toque exclusivo y elegante a tu casa, si así lo deseas.

Puedes adquirirla, pues en el mercado hay mucha variedad, pero también puedes emplear tu imaginación y hacerla tú mismo a tu gusto.

Son perfectas para dormir la siesta, para pasar un rato de tranquilidad mientras disfrutas de un buen libro o de la música.

Si te vas a arriesgar a hacer tu propio diseño, a continuación te damos algunas sugerencias:

-Lo primero que hay que conseguir es una tela o lona que sea lo suficientemente resistente. El tamaño estará a tu consideración y, por su puesto, al espacio de tu jardín

-Necesitarás, además, hijo fuerte para coger dobladillos alrededor de toda la tela. Pareciera ser una tarea bastante sencilla.

-Es necesario superponer la lona o tela por donde será atada la hamaca entre 10 y 15 centímetros para luego proceder a coser. La idea es que queda un hueco por donde pasaremos la cuerda.

-Por el hueco de extremo a extremo, deberás meter una barra, preferiblemente de madera, para lograr que la hamaca estire. Allí mismo vamos a meter la cuerda con la que colgaremos la hamaca.

-Una vez que introduzcas la cuerda, el siguiente paso será atar los extremos bien fuertes. Haz un nudo en medio de la cuerda por sobre sí misma, de manera que quede una especie de círculo, por donde podremos introducir una segunda cuerda, con la que fijaremos la hamaca en una pared o árbol, a dos metros sobre el piso.

Como ya lo hemos mencionado, las hamacas no solo son utilizadas para el descanso, pues en muchos hogares de distintas partes del mundo las usan para dar un toque decorativo.

Si es tu caso, te presentamos algunas alternativas:

-Trata con hamacas de colores vivos, son las más recomendadas para la época de verano.

-Si quieres atraer la mirada de tus vecinos o de la visita, intenta colocando hamacas en la fachada de tu casa.

-Utilízalas también como un elemento central de tu jardín. ¿Cómo lo haces? Muy fácil, haz decoraciones sobrias alrededor de toda la estancia y busca detalles que resalten la tela.

-Dicen que la creatividad no tiene límites, así que puedes colgar tu hamaca en cualquier parte de tu casa.

4.- Tumbonas

Las tumbonas o reposeras son muebles que puedes considerar para tomar aire en tu jardín. También son frecuentes en las piscinas o playas, pero en cualquier escenario donde te las encuentres cumplen la misma función: ayudan al descanso.

Está conformada por una lámina de plástico que permite a cualquier persona acostarse o sentarse sobre ella. Son bastante cómodas y fáciles de manipular.

Lo importante es que la parte superior de la misma puedes reclinarla a tu gusto, así puedes incorporarte para leer, tomar alguna bebida, entre otras; pero también puedes colocarla completamente horizontal para poder dormir una siesta.

Algunas tienen brazos laterales. Son muy útiles y prácticas, tanto que puedes trasladarla de un lugar a otro sin mayores complicaciones.

Seguramente, haz visto a las tumbonas que llevan atadas a su estructura una colchoneta. La función es dar mayor sensación de comodidad.

Una de las ventajas es la configuración de sus patas, lo que la hace un mueble apilable. Esto quiere decir que puede reducir su espacio para guardar o, por ejemplo, cuando vayas a hacer la limpieza.

En el mercado hay variedades. Dependerá de ti escoger la que más te guste:

-Están las tumbonas con ruedas, lo que hace más fácil el desplazamiento de la misma.

-Algunas tienen bandeja auxiliar, útiles para colocar vasos, platos o cualquier otro objeto.

-También están las tumbonas plegables, ideales para una hermosa vista o para tomar la siesta.

Los muebles de jardín descritos son ideales al momento de pasar tiempo de calidad en casa. No hay mejores para el descanso que las camas, balancines, hamacas y tumbonas.

Cada una cuenta con ventajas y características que las hace únicas y será tu valoración de ellas la que te permitirá escoger entre las cuatro opciones.

Si no quieres salir de la comodidad de tu casa pero necesitas relajarte en tu jardín y terraza, puedes optar por cualquiera de estas.